La crianza compartida es difícil. Si eres nuevo en co-parenting o has sido coparental durante bastante tiempo, mantener ese equilibrio presenta muchos desafíos, especialmente si detestas a tu ex pareja.
No importa en qué etapa de su trayectoria como padre se encuentre, nunca es mala idea pedir ayuda. Si cree que le vendría bien la orientación de un terapeuta profesional, consulte los servicios que mejorayuda tiene que ofrecer.

Del mismo modo, si usted y su expareja deciden que asistir juntos a terapia sería lo mejor para su hijo, también pueden buscar esa ayuda.
Hasta entonces, es útil ser práctico. Tratar con un ex con el que no soportas estar hace que la paternidad compartida sea mucho más difícil. En este artículo, compartiremos algunos consejos y trucos para hacerlo más fácil.
Razones del conflicto
Antes de comenzar a resolver un problema, es importante evaluar el núcleo del problema.
¿Por qué sientes que desprecias a tu ex pareja? ¿Es unilateral? ¿Estaba este sentimiento presente? durante la relación ¿O sólo después?
Una vez que comprenda lo que detesta, puede ser más fácil encontrar soluciones. ¿Hay falta de confianza? ¿Falta de aprecio? ¿Falta de confiabilidad?
Tus valores
Cuando una pareja no está en línea con tus valores, a veces puede hacerte perder el equilibrio.
Digamos, por ejemplo, que realmente valoras la honestidad. Si tu ex hace algo deshonesto y se disculpa, es posible que aún te sientas herido. Esto se debe a que esa pareja no vivía acorde a tus valores.
Por supuesto, usted y su pareja no necesariamente priorizarán los mismos valores, pero es importante poder reconocer y respetar los valores de la otra persona.
Del mismo modo, digamos que usted valora la educación, pero su pareja no. Es posible que, por ejemplo, no proporcione el mismo refuerzo cuando se trata de que su hijo complete sus tareas.
Este tipo de diferencias pueden ser un punto de discordia. Una diferencia de valores es una diferencia de estilo de vida. Una diferencia en el estilo de vida puede crear cierta tensión, especialmente cuando se intenta cultivar un entorno sinérgico. Haga una lista de sus 5 valores principales e intente ver dónde están las brechas.
Comunicación
Si ya ha aceptado el motivo del conflicto, la siguiente pregunta es cuánto le ha comunicado esos sentimientos a su expareja.
Si ha mantenido sus sentimientos reprimidos, podría considerar trabajar con un consejero profesional para ayudarlo a navegar esa conversación. Encontrar las palabras para expresar su frustración de una manera saludable puede ser un desafío y, si bien puede parecer más problemático de lo que vale, puede hacer que la crianza compartida sea más colaborativa.
Por otro lado, si constantemente le comunicas a tu ex pareja tu disgusto por tu ex pareja, la paternidad compartida puede ser una batalla cuesta arriba. Cuando las personas no se sienten queridas o respetadas, puede resultar difícil dar lo mejor de sí.
Eso no quiere decir que debas apaciguar a tu expareja en aras de sus sentimientos, pero bajar el tono un poco podría ayudar. Intente hablar con un consejero si necesita un lugar seguro para desahogar esas frustraciones.
Soluciones
Encontrar la solución adecuada para la crianza compartida con una ex pareja que detestas es una tarea difícil. Es posible que sean necesarios algunos intentos para determinar cuál será la mejor ruta para sus circunstancias particulares.
Para que la crianza compartida funcione para usted, pruebe estos cinco consejos.
Establecer un horario
Este puede ser uno de los aspectos más desafiantes de la paternidad compartida, especialmente cuando no llevarte bien con tu ex pareja. Asegurarse de que recojan al niño o los niños a tiempo, los dejen donde deben estar, asistir a las actividades extraescolares o fiestas de cumpleaños adecuadas y más, todo esto demuestra que puede ser difícil administrar múltiples horarios.
Decide si quieres utilizar una aplicación o una plataforma virtual para anotar diferentes eventos y compromisos, de modo que la información esté por escrito y sea accesible en todo momento para ambas partes.
Habla transaccionalmente
Es importante mantener una línea de comunicación abierta para que la crianza compartida funcione lo mejor posible. Dicho esto, establezca límites y no comparta demasiado. A veces, hablar de forma transaccional es la mejor manera de trazar líneas.
Por ejemplo, puedes explicar algo que el niño necesita sin insertar una emoción u opinión al respecto. Manténgalo simple, liviano, transaccional, suponiendo que no haya accidentes o comportamientos importantes que deban abordarse.
No involucre al niño o a los niños
En pocas palabras, no involucre a los niños en ningún tipo de disputas. Comportamientos tóxicos como este (hacer que los niños elijan un bando, insultar a uno de los padres delante de los niños, etc.) pueden hacer fracasar por completo cualquier esperanza de una crianza compartida exitosa.
Aceptar diferencias
Cuando un niño vive entre dos casas, vivirá dos estilos de vida diferentes. Uno de los padres podría permitirles comer diferentes alimentos, pasar más tiempo con sus dispositivos o permitirles comportarse de determinadas maneras.
Si bien esto puede resultar extremadamente frustrante para el otro padre, traten de resolverlo entre ustedes. No es culpa del niño que reciba mensajes contradictorios. Elige tus batallas sabiamente y trata de aceptar las pequeñas diferencias.
Mantenga las opiniones en silencio
Es una buena práctica abstenerse de compartir su opinión sobre su expareja con otras personas. Esto incluye, principalmente, a los niños.
Cuando te quejas de tu ex pareja o hablas mal de ella con tu hijo, creará tensión y será increíblemente confuso y frustrante para el niño. Con la guía de un terapeuta profesional, puede expresar sus quejas sin necesidad de expresarlas en ningún otro lugar.